750.000 viviendasDéficit de según Banco de España explica presión alcista estructural
2026BBVA Research proyecta tensión en alquileres sostenida hasta

Un mercado sin oxígeno: la brecha entre demanda y oferta

El mercado residencial español navega por aguas turbulentas. No por caída de demanda ni crisis de confianza, sino por su opuesto: la escasez crónica de vivienda genera una pugna constante entre compradores e inversores. Según BBVA Research (junio de 2024), el desequilibrio es tan marcado que las presiones inflacionistas sobre precios y alquileres persistirán hasta 2026, alimentadas por una oferta que no crece al ritmo requerido.

El diagnóstico más severo llega del Banco de España. Su informe de junio de 2024 cuantifica un déficit de 750.000 viviendas —una cifra que interpela a gobiernos y promotores—, un hueco estructural que explica por qué incluso con tipos de interés más altos y una demanda contracíclica, los precios no ceden. CaixaBank Research (primer semestre de 2024) lo corrobora: el mercado sigue en territorio de precios elevados y acceso limitado.

BBVA prevé alquileres al alza: vivienda sigue escasa con déficit de 750.000
📷 Nicolas Scheuer · Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.5)

Las proyecciones de BBVA: presión sostenida en rentas

BBVA Research no es catastrofista, pero su análisis es implacable. Las previsiones para 2025 y 2026 contemplan un entorno de tensión continua en alquileres, producto directo de la insuficiencia de oferta residencial. Cuando hay pocas viviendas y muchos inquilinos, los propietarios no necesitan rebajar precios de arrendamiento: el mercado les favorece.

Esto tiene implicaciones reales para tres tipos de lectores. El particular que busca casa en alquiler enfrenta un mercado donde los caseros pueden ser selectivos y exigentes. El inversor inmobiliario, en cambio, ve confirmada la tesis de rentabilidad alquilera: si hay escasez estructural, la demanda de renta crece. El analista económico, por su parte, advierte un riesgo: esta presión sostenida puede desacoplar el precio de vivienda de variables fundamentales como la renta disponible.

El cuello de botella: 750.000 viviendas de déficit

El Banco de España no deja espacio a interpretaciones. Su cálculo de 750.000 viviendas deficitarias representa aproximadamente el 2,4 % del parque residencial total español. No es un número abstracto: significa que ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y otras áreas de atracción demográfica tienen una brecha insalvable entre stock disponible y demanda efectiva.

Este déficit tiene múltiples orígenes: inversión en obra nueva por debajo de necesidades históricas, abandonos en centros históricos, regulaciones urbanísticas restrictivas y, más recientemente, fondos de inversión internacional que compran inmuebles pero no los liberan al mercado residencial tradicional. El resultado es predecible: quien necesita vivienda afronta un mercado en el que la negociación está desequilibrada.

CaixaBank Research valida la tendencia: precios resistentes

El informe de CaixaBank Research del primer semestre de 2024 sitúa el panorama en su contexto. Los precios de vivienda no caen porque, pese a la subida de euríbor y el encarecimiento hipotecario, la oferta es tan limitada que la demanda de compra sigue viva. Los trabajadores con buenos salarios aún financian; las familias que pueden, aún buscan; los inversores, aún compran. Y todo sucede en un tablero con pocas fichas disponibles.

Escenarios 2025-2026: ¿Qué esperar?

BBVA Research plantea dos escenarios probables. En el más probable, la presión sobre alquileres se mantiene, pero empieza a haber movimiento en precios de compra cuando el euríbor se estabilice. En el menos probable pero posible, la velocidad de inversión en obra nueva acelera y comienza a cerrar el déficit lentamente.

Lo que es seguro, según estos informes, es que no habrá colapso de precios mientras el déficit persista. El mercado puede desacelerarse, pero no invertir tendencia mientras haya 750.000 viviendas menos de las que necesita España. La presión alcista sobre alquileres será el síntoma más visible, según BBVA Research.

Un mercado que no se corrige solo

Estos informes —BBVA Research, Banco de España, CaixaBank Research— coinciden en un diagnóstico: el desequilibrio es estructural, no coyuntural. No se resuelve con un cambio en los tipos de interés o una ralentización del crecimiento económico. Requiere políticas de oferta: rezonificación urbanística, agilización de licencias, estímulos a promoción residencial y, probablemente, intervención pública directa en áreas donde el mercado privado no llega.

Hasta que eso ocurra, el mercado español seguirá siendo un mercado de escasez, donde compradores e inquilinos luchan por espacio limitado y propietarios raramente ceden posiciones. Las previsiones de BBVA Research hasta 2026 son claras: esa pugna va a persistir.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas viviendas faltan en España según el Banco de España?

El Banco de España cuantifica un déficit de **750.000 viviendas** (informe junio 2024), lo que explica por qué los precios y alquileres permanecen presionados al alza incluso con tipos elevados.

¿Hasta cuándo BBVA prevé presión en los alquileres?

BBVA Research proyecta que las presiones inflacionistas sobre alquileres persistirán **hasta 2026**, alimentadas por la oferta insuficiente de vivienda residencial.

¿Por qué los precios de vivienda no bajan si suben las hipotecas?

CaixaBank Research señala que la oferta es tan limitada que la demanda sigue activa. Con solo 750.000 viviendas de déficit, incluso con euríbor más alto, hay compradores que pueden financiar.

¿Qué riesgo ve la economía en este desequilibrio?

El riesgo principal es que el precio de vivienda se desacople de variables fundamentales como la renta disponible, generando una burbuja en la que ni compradores ni inquilinos pueden acceder al mercado normalmente.

Fuentes: BBVA Research (junio 2024) · Banco de España (junio 2024) · CaixaBank Research (primer semestre 2024)