Los costes de construcción en España han golpeado el techo. Según Sociedad de Tasación (30 de junio de 2026), el coste medio nacional para promociones de obra nueva ha alcanzado 1.451 euros por metro cuadrado durante el segundo trimestre de 2026, la cifra más elevada registrada hasta la fecha. El dato, recogido en el Informe de Tendencias más reciente del Grupo ST, expone una realidad que redibuja la ecuación económica de la promoción inmobiliaria: la espiral constructiva crece más deprisa que la capacidad de traslado de esos aumentos al precio final de venta.
La escalada supera al mercado
La tensión es clara. El encarecimiento interanual de costes ha sido de +11,22% año sobre año (ST, 30/06/2026), un ritmo que según Sociedad de Tasación supera el propio aumento del precio de venta de vivienda nueva en el mismo período. Esto significa que el margen bruto de los promotores se comprime: aunque construyen más caro, no pueden subir los precios de venta proporcionalmente sin perder demanda en un mercado sensibilizado por la hipoteca cara y la austeridad de los compradores.
La cifra de 1.451 euros por metro cuadrado no es una anomalía coyuntural. Refleja una tendencia acumulativa: salarios en construcción que no ceden, materias primas con volatilidad estructural (acero, hormigón, cobre), cadena de suministro aún tensa en algunos tramos y la rigidez laboral del sector tras años de ajuste. A esto se suma la competencia por obra pública que encarece también los presupuestos privados.

A quién duele y a quién preocupa
El golpe más directo lo reciben los pequeños promotores y los proyectos en fases tempranas de licitación de suelo. Aquellos que cerraron hipótesis de costes hace 12 o 18 meses ven desaparecer su margen. Los grandes grupos, mejor capitalizados y con órdenes más amplias, pueden negociar mejor con constructoras, pero tampoco escapa a esta dinámica: la rentabilidad de nuevas promociones cae.
Para el comprador particular, el mensaje es ambivalente. A corto plazo, el apretón de márgenes puede frenar la oferta de obra nueva y mantener precios altos, lo que perpetúa el problema de asequibilidad. A medio plazo, si los costes siguen subiendo descontrolados, las obras pueden paralizarse o desaparecer del mercado proyectos de menor envergadura, concentrando la oferta en promotoras grandes con capacidad de absorber costes.
Los profesionales inmobiliarios y tasadores leen esta cifra como un aviso: el mercado de obra nueva está en una encrucijada. No puede crecer indefinidamente si el coste constructivo se despega de la capacidad de pago. O bien se moderan los costes (cosa difícil en el corto plazo), o bien se acepta una corrección de márgenes, o bien la obra nueva vuelve a desacelerarse como lo hizo tras 2008.
Lo que viene
Con el euríbor aún elevado, la hipoteca cara y los costes de construcción en máximos, el segundo semestre de 2026 será decisivo. Si los promotores no pueden trasladar estos aumentos al precio sin perder demanda, los visados de obra nueva que aceleran este año (+19,6% interanual) podrían ralentizarse. Y el parón en la construcción, como siempre, lleva consigo despidos, paralización de viviendas y menos oferta cuando más la necesita el mercado español.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el coste máximo de construcción registrado en España en 2026?
Según Sociedad de Tasación (30/06/2026), el coste medio nacional de construcción en obra nueva ha alcanzado **1.451 euros por metro cuadrado** en el segundo trimestre de 2026, el más alto de la historia registrada.
¿Cuánto han subido los costes de construcción interanualmente?
Los costes constructivos han crecido **+11,22%** respecto al segundo trimestre de 2025 (Sociedad de Tasación, 30/06/2026), una escalada que supera al aumento de los precios de venta de vivienda nueva.
¿Por qué el alza de costes preocupa a promotores?
Porque la subida de costes constructivos es más rápida que la de los precios de venta, lo que comprime directamente los márgenes de rentabilidad de las promociones y puede frenar nueva oferta de obra nueva.
¿Qué materias primas están encareciendo la construcción?
El acero, hormigón y cobre mantienen volatilidad estructural. Además, los salarios en construcción y la rigidez laboral del sector tras años de ajuste contribuyen al encarecimiento acumulado.
Fuentes: Sociedad de Tasación (Informe de Tendencias) (30/06/2026) · Idealista/news (30/06/2026)



