El freno llega tras meses de repunte
El mercado inmobiliario español registró su primer tropiezo significativo en 2024. El Índice Registral de Actividad Inmobiliaria (IRAI) se situó en los 114,33 puntos en el primer trimestre del año, marcando un descenso trimestral del 1,7% y una caída interanual del 1,1%, según datos publicados por idealista/news (27 de mayo de 2024) basados en la información del Colegio de Registradores. La cifra refleja que, aunque el sector mantiene dinamismo, ha perdido la inercia alcista que mostraba en los trimestres anteriores.

Lejos de los máximos de 2007
El dato adquiere dimensión al compararlo con el histórico. Durante el boom inmobiliario, el IRAI alcanzó los 156,71 puntos en 2007, un máximo que la actividad registrada hoy aún no recupera. La diferencia de más de 42 puntos simboliza cómo el mercado actual, a pesar de sus alzas de precios, opera en un volumen de transacciones considerablemente inferior al de aquella burbuja. Registradores subraya que el nivel de actividad actual permanece "sensiblemente por debajo" de aquellos picos.
Qué significa la caída
La contracción del 1,7% no es catastrófica en términos cíclicos, pero sí marca un cambio de tendencia relevante. Este descenso coincide históricamente con momentos en que los compradores evalúan la sostenibilidad de los precios (que siguen al alza) frente a la capacidad de endeudamiento. Los operadores inmobiliarios interpretan este freno como una pausa de corrección antes de que se estabilice el ritmo de compraventa, no como un colapso. El hecho de que la caída trimestral sea superior a la interanual (1,7% vs 1,1%) sugiere una aceleración del descenso reciente.
Quién lo nota
El descenso afecta principalmente a promotores y oficinas de venta, que ajustan expectativas de cierre de operaciones. Para compradores, en cambio, puede representar una ventana de negociación algo más amplia, aunque los precios siguen subiendo en muchas zonas. Los particulares que tenían pensado vender en primavera ahora enfrentan un mercado ligeramente más cauteloso. Las notarías registran menos transacciones, impactando en volumen de formalizaciones. Y los registradores, cuya actividad depende directamente de este índice, ven reflejado el pulso real del mercado sin la volatilidad que introduce el ruido mediático.
Lo que toca vigilar
El IRAI de 114,33 puntos es una cifra de estabilidad relativa: muestra un sector que sigue operativo pero que ha tocado suelo de cautela. Si en próximos trimestres cae por debajo de los 110 puntos, señalaría un enfriamiento más profundo. Por el contrario, un repunte hacia los 120 indicaría recuperación. De momento, con registradores como fuente primaria, este descenso del 1,7% conviene interpretarlo como corrección de corto plazo en un mercado estructuralmente tensionado por la falta de oferta, no como giro hacia la caída libre que algunos temen.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el IRAI y por qué es importante?
Es el Índice Registral de Actividad Inmobiliaria elaborado por el Colegio de Registradores. Mide el volumen real de transacciones inmobiliarias basándose en los registros notariales, por lo que es la métrica más objetiva del pulso del mercado, sin manipulaciones de oferta o demanda declarada.
¿Cuánto cayó la actividad inmobiliaria en el primer trimestre de 2024?
Según el Colegio de Registradores, la actividad retrocedió un 1,7% en el trimestre y un 1,1% respecto al mismo período de 2023, situando el IRAI en 114,33 puntos.
¿Por qué el mercado está lejos de 2007?
El IRAI alcanzó 156,71 puntos durante el boom inmobiliario, 42 puntos más que hoy. Aunque los precios suben, el volumen de transacciones actuales es mucho menor que durante la burbuja, reflejando un mercado estructuralmente más restrictivo.
¿Qué deben esperar los vendedores ante esta caída?
Un mercado ligeramente más cauteloso de compradores, que podría traducirse en una negociación algo más favorable. Sin embargo, los precios siguen subiendo en la mayoría de zonas, por lo que la contracción es de volumen, no de cotizaciones.
Fuentes: idealista/news (27/5/2024) · Colegio de Registradores

