Récords de precios en el arranque de 2026
El mercado de obra nueva en España cierra el primer trimestre de 2026 con cifras de encarecimiento que rondan máximos históricos. El precio medio de la vivienda se posicionó en 2.012 euros por metro cuadrado, reflejando un salto interanual del 16,4%, según los datos más recientes del sector. Esta tendencia alcista, lejos de mostrar signos de debilitamiento, sitúa a los precios de vivienda terminada en terreno prácticamente inédito para el mercado inmobiliario español.
Según el índice de tasación de Tinsa, la vivienda terminada registró un valor medio de 1.992 euros por metro cuadrado durante el mismo período, con un crecimiento interanual del 14,53%. El dato más revelador proviene del valor de tasación de vivienda libre, que alcanzó los 2.315,70 euros por metro cuadrado, un incremento del 13,9% respecto al primer trimestre de 2025, consolidando un nuevo récord en la serie histórica.
Las previsiones aún apuntan hacia arriba
Las principales consultoras de análisis económico mantienen proyecciones alcistas para el cierre de 2026. BBVA Research estima un crecimiento adicional del 5,3%, mientras que CaixaBank Research eleva su previsión al 6,3%. S&P Global, en cambio, ofrece la perspectiva más optimista con un incremento del 9,3%, sugiriendo que el dinamismo de precios podría extenderse durante los próximos trimestres.
Esta divergencia de estimaciones refleja la incertidumbre sobre la velocidad de absorción del actual stock de vivienda y el ritmo de entrada de nueva oferta al mercado, factores clave para modular la presión alcista sobre los precios.
Visados en alza pero concentrados en bloques
El número de visados de obra nueva experimentó un repunte significativo en enero de 2026, con un aumento del 19,6% respecto al mismo mes del año anterior. El volumen total alcanzó los 13.578 permisos, concentrando la mayor parte del crecimiento en el segmento de vivienda en bloque, que registró un incremento del 22,8% interanual.
Por el contrario, los visados para viviendas unifamiliares crecieron de forma más modesta, limitándose al 1,8%. Esta disparidad revela una estrategia de promotores centrada en el modelo de bloques para zonas urbanas y periurbanas, donde la demanda por vivienda compacta y accesible sigue siendo intensa. La superficie media de los pisos visados en enero fue de 94,7 metros cuadrados, confirmando la tendencia hacia tipologías más reducidas, mientras que las unifamiliares alcanzaron una media de 183,4 metros cuadrados.
Oferta insuficiente frente a demanda sostenida
A pesar del incremento en los visados, el mercado continúa evidenciando un desajuste estructural entre la oferta disponible y la demanda efectiva. La escasez de vivienda se mantiene como uno de los principales factores impulsores del encarecimiento, atrapando a compradores en una espiral de precios crecientes sin perspectivas inmediatas de corrección.
Los promotores, ante la rentabilidad de los proyectos en entorno alcista, mantienen ritmos de construcción que no logran cubrir el déficit acumulado de vivienda de los últimos años. Esta tensión estructural es especialmente notable en grandes áreas metropolitanas, donde la aprobación de nuevos suelos urbanizables sigue siendo lenta y los costes de construcción permanecen elevados.
Un 2026 de consolidación de máximos
El panorama para la obra nueva durante el resto de 2026 apunta hacia una consolidación de los máximos alcanzados, con probabilidad de nuevos increments en función de la evolución de costes de materiales, tipos de financiación y la capacidad adquisitiva de los compradores. Las compraventas, aunque moderadas en comparación con el dinamismo de precios, mantienen niveles que refleja una demanda resiliente, posiblemente sustentada en motivaciones de tenencia de activos e inversión.
Los datos de visados sugieren que la construcción de nueva oferta acelerará sus entregas en los próximos trimestres, aunque esta incorporación llega con retraso respecto a las necesidades del mercado. Para el comprador de obra nueva, el entorno actual representa un contexto de precios al máximo histórico con pocos incentivos para esperar correcciones significativas.



