10,4%Obra nueva sube en 2025 y duplica el ritmo del parque existente
43%La vivienda nueva cuesta más que la usada en el mismo mercado
5,6%Gloval proyecta revalorización entre y 8,4% para 2026, por debajo de 2025

Obra nueva cierra 2025 con dos dígitos de revalorización

El mercado de vivienda nueva en España consolidó en 2025 su trayectoria alcista con una subida de 10,4%, según el informe 'Vivienda de obra nueva 2026' publicado por Tinsa en marzo de 2026. El desempeño anual refleja la presión persistente en la demanda de vivienda de calidad y estándares modernos, amparado por una oferta limitada de proyectos terminados y dinámicas de inversión que priorizan activos con valor añadido frente a propiedades antiguas.

Este incremento consolida una divergencia cada vez más acusada con el segmento de vivienda usada. Según Tinsa, la vivienda nueva se sitúa actualmente un 43% por encima del valor del parque residencial existente, una brecha que refleja tanto la escasez de oferta nueva como la preferencia del comprador por inmuebles con garantías constructivas, eficiencia energética y configuración funcional adaptada a los patrones de vida contemporáneos. La consultora atribuye este diferencial a la aceleración de costes de construcción, suelo urbanizado y cumplimiento de normativas de sostenibilidad en fase de ejecución.

Obra nueva se dispara un 10,4% en 2025 y supera 43% al usada
📷 Asqueladd · Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Mercado conservador con revaluación moderada en 2026

Tras el impulso de dos dígitos de 2025, Gloval proyectó el 9 de abril de 2026 que los precios de los inmuebles se incrementarán entre un 5,6% y 8,4% durante este ejercicio, lo que representa una desaceleración respecto al cierre del año anterior. Esta horquilla más contenida responde a un entorno de tipos de interés más elevados, con el Euríbor manteniéndose en niveles que restringen la capacidad adquisitiva de los compradores con financiación hipotecaria.

La minoración en la proyección de crecimiento no implica corrección ni estancamiento, sino un ajuste al ritmo de expansión. Los analistas consultados sitúan los factores alcistas en la oferta limitada de promotores, la presión demográfica en áreas metropolitanas y la capitalización de inversores institucionales sobre activos residenciales de rendimiento. Por el contrario, la moderación apunta a que el mercado ha absorbido parte de la revalorización reciente y que la elasticidad-precio demanda comienza a tener efecto en tramos de comprador medio y pequeño ahorro.

Brecha de valoración: incentivos y riesgos para promotores

La diferencia de 43 puntos porcentuales entre obra nueva y vivienda usada abre un debate sobre la sostenibilidad de este diferencial. Por un lado, los promotores obtienen márgenes holgados que financian proyectos de mayor envergadura y estándares constructivos. Por otro, los precios de acceso se elevan, especialmente en grandes núcleos urbanos como Madrid y Barcelona, donde la compra de obra nueva se ha convertido en un patrimonio de profesionales, inversores y compradores de segunda residencia, apartando la demanda de primer acceso.

Según datos de Tinsa, este movimiento de precios ha incidido en que las operaciones de obra nueva se concentren en segmento premium y servicios ampliados (gimnasios, coworkings, espacios verdes), mientras el parque de vivienda nueva accesible se contrae. Esto genera un escenario donde la oferta se especializa en rentas altas, dejando una brecha de vivienda nueva para demanda estándar que canaliza el ahorro hacia el usada a pesar de su mayor antigüedad.

Qué esperar en la segunda mitad de 2026

El escenario que emerge de los datos disponibles es el de un mercado de obra nueva que mantiene presión alcista, pero con dinámicas diferenciadas por tipología y localización. Los apartamentos de menos de 100 metros cuadrados en localizaciones premiun (Madrid centro, Barcelona, Valencia litoral) seguirán atrayendo inversión y compradores internacionales con poder adquisitivo, mientras que los proyectos de vivienda media en áreas secundarias enfrentarán demanda más selectiva.

La proyección de Gloval para 2026 (5,6%-8,4%) implica que, salvo volatilidad en tipos o shock macroeconómico, los precios mantendrán tendencia al alza, pero a ritmo reducido. Esto favorece a promotores con proyectos terminados o en fase avanzada, pero penaliza los inicios de nuevas promociones si el coste de suelo mantiene su nivel actual. El monitor a vigilar será el volumen de licencias de obra nueva: si desciende, la oferta futura se contraerá, alimentando más presión alcista; si se estabiliza, el mercado entrará en equilibrio de ciclo tardío.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto subió la obra nueva en 2025?

La vivienda nueva aumentó un **10,4%** durante 2025 según Tinsa, consolidando cuatro años consecutivos de crecimiento en este segmento.

¿Cuál es la diferencia de precio entre obra nueva y usada?

Según Tinsa, la vivienda nueva cuesta un **43% más** que la vivienda usada en el mismo mercado, ampliando la brecha de valoración que refleja preferencia por estándares modernos y oferta limitada.

¿Cuánto crecerán los precios en 2026?

Gloval proyecta un crecimiento entre **5,6% y 8,4%** para 2026, una desaceleración respecto a 2025 que responde a tipos de interés más elevados y absorción de revalorización previa.

¿Dónde se concentra la demanda de obra nueva?

Los datos de Tinsa muestran concentración en segmento premium y servicios ampliados, desplazando la demanda de primer acceso hacia vivienda usada en áreas secundarias.

Fuentes: Tinsa (12/3/2026) · Gloval (9/4/2026)